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Animé / Manga

What color? Recapitulando Psycho Pass 2

¡He vuelto! Al fin un tiempo para mi blogsito luego de unas semanas locas (me cambié de trabajo, así que entenderán que eso sumado a fin de año resulta algo ajetreado @_@).

Este post puede contener algunos spoilers, más si no ha visto la primera temporada. Revisar comentario acá.

Psycho Pass volvió y ya vamos en el capítulo número 9, con Akane liderando, badass, madura, fumadora (amo que este último detalle sea como “lo que dejó Kougami en ella”, una pésima práctica), y con un grupo de ejecutores renovados.

Entre ellos el hermoso Ginoza sin lentes y su brazo robótico.

<3 ESTE GIF ERA SUMAMENTE NECESARIO EN ESTE POST <3, Ginoza aumentas mi psycho-pass 1313

Y se incluyen dos más Sho Hinakawa (me encanta este personaje, siento que merece más, por favor) y Sakuya Togane del cual era muy obvio que el protagonismo que tenía en el opening no era sólo casualidad y en los últimos episodios ya podemos apreciar sus verdaderas intenciones (hueón de mierda).

Y bueno, el partner de Akane es la inspectora Mika Shimotsuki (oh dios, que personaje más desagradable), es como la justiciera apegada a las leyes, a las normas y a los protocolos de una forma impresionante, por lo que obvio que le molesta la forma de trabajar de Akane quien podríamos decir que es más “humana”. En los últimos episodios podemos develar que Mika jugará un papel importantísimo en el clímax de esta segunda temporada (me encanta el shippeo de Mika con Yayoi <3).

Y bueno, Psycho-Pass no puede existir sin un antagonista, el de esta temporada se llama Kirito Kamui…

+

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AAAAAATOIHGIDFGHDMSFKLDNG 

A diferencia de la primera temporada creo que Kamui representa un poco más a un ideal colectivo. Terrorista, bien ejecutado y claramente con la intención de me vale-todo-una-mierda-si-mueren-personas-en-el-acto. Al contrario de Makishima que era un intelectual algo más egoísta y narciso, queriendo demostrar una idea pero con una pretensión más de ciervo solitario, más propia, sin la claridad efectiva de lo que quiere porque no lo divisa, no lo contempla. Recordemos que era un fantasma “detrás de”, no era el principal partícipe, y bueno, simplemente porque nunca le importó serlo.

“Everyone is alone. Everyone is empty. People no longer have need of others. You can always find a spare for any replacement. Any relationship can be replaced. I had gotten bored of a world like that. But for some reason… the thought that someone other than you might kill me never occurred to me. Say, what do you think Kogami? After this, will you be able to find a replacement for me?”

Kamui, que claramente debe estar cagado de la cabeza, quiere demostrar algo mayor al acto en sí, demostrar que efectivamente la ciudad es juzgada por un sistema que cojea, cojea porque no puede juzgarse a si misma. Lo cual sólo nos conecta al final de la primera temporada: acá el problema es Sibyl.

De una forma casi religiosa Kamui “convierte” a aquellos que han sufrido por el sistema, “limpiándolos” y liberándolos de las leyes o normas por las cuales de deben regir, pudiendo ser salvajes sin que su color (o coeficiente de criminalidad) se ensucie.

Nuevamente Psycho-Pass nos coloca en una encrucijada moral sobre qué está bien y qué está mal, qué es lo que debe normarnos y cómo trabajar al respecto. Akane representa una luz de esperanza y equilibrio entre ambos lados y Kamui la está haciendo pensar al respecto.

Yo cuando ya me da la hueá

A medida que avanzan los capítulos obvio que ya estoy del lado de Kamui porque Sibyl me tiene hasta la coronilla, así que VIEJA CULIÁ VETE A LA MIERDA.

Luego de ese impasse, hasta el momento siento que esta segunda temporada ha estado más débil que la primera, en narrativa y en cómo van progresando la historia, no ha tenido un punto que me haya dejado con mi Psycho-Pass al borde del 400. El potencial que tenía la primera temporada eran las historias individuales que nos iban contando, acá no espero lo mismo claramente, pero sí un desarrollo más profundo, hasta el capítulo 9 creo que hemos avanzado muy, muy lento sin generar una empatía suficiente con ningún personaje nuevo. A Makishima siento que lo trabajaron con una paciencia infinita, la cual llegaba a ser ridícula con tanta referencia a libros y citas, pero lo pulieron para que en un punto sintiésemos realmente el peso que tenía en toda la curva de la serie, acá profundizan algo luego se alejan, casi como si tuviesen un narrador con déficit atencional, espero que mejore, realmente lo espero o mi color se irá a la cresta, ¿Leíste Kamui?

¿Qué les ha parecido esta segunda tanda? ¿Dónde andará Kougami? 

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