Animé / Manga

Psycho-Pass: La cadena de la justicia nunca termina

(¡Volví! He estado muy ocupada ñoñeando y trabajando así que me hice un tiempito para ponerme al día con el blog y contarles que terminé Psycho Pass, he aquí algunos comentarios)

Imaginen que viven en una ciudad cuyo sistema es capaz de leer tu estado mental y personalidad con el fin de saber si eres o no un potencial criminal. Esa información analizada se llama Psycho-Pass o “coeficiente de criminalidad”, cuando el número es demasiado alto el usuario debe ser alejado de la sociedad a toda costa, aunque eso signifique usar la fuerza bruta. El trabajo de detener a estas personas es de los Ejecutores — gente con un alto coeficiente de criminalidad y que por su increíble inteligencia e intuición han sido contratados bajo la supervisión de la policía, conocidos como Inspectores –. La única arma que está aprobada para neutralizar a las personas con un Psycho-Pass alto se llama “Dominador” y es todo un mix de ciencia ficción.

(wow, very fast, such stoping crazy guys)

La historia se centra en una unidad de la División de la Oficina de Seguridad Pública e Investigación Criminal (AKA policía), dándole un énfasis mayor a Akane Tsunemori (Detective) y a Shinya Kogami (Ejecutor), ambos representan quizás, a un ideal filosófico y político dentro de lo que plantea el animé en estos 22 capítulos. Tanto Akane como Kogami evolucionan de una forma impresionante — en especial Tsunemori, brígida badass — dando cátedra sobre cómo nutrir y hacer personajes complejos dentro de una serie de animé.

Todo el argumento de la serie es filosofía pura, cuenta con increíbles antagonistas que proponen y te harán pensar sobre qué es entonces “lo bueno” o “lo malo”, discusión que en los últimos episodios te hará experimentar un montón de sentimientos distintos.

La animación, la música y el arte de cada una de las historias me fascinaron. La estética con la que abordaron las escenas más intensas me hicieron sonreír más de una vez, recordando por qué me gusta este estilo quizás “más adulto” (ignoremos el episodio 18, fue una excepción y hagamos como que nunca existió 8D).

(El mijito de la serie, QUÉ ONDA LA VOZ DE KOGAMI LOCOOOO)

Lo que me dejó quizás un poco inquieta fue que realmente quería saber más de todos los personajes, no los profundizaron a todos en su totalidad — lo que es entendible — pero debido a spoilers me hubiese gustado contar con más capítulos dedicados y no sólo pinceladas de lo que podría haber sido. Esperemos contar con más de eso en la segunda temporada.

El final de Psycho-Pass me arrancó un suspiro de rabia y no con el animé, sino con el sistema que es sino un reflejo a miles de otras situaciones que en su mayor o menor medida funcionan de la misma forma en la vida real.

Totalmente recomendado, aguante Yayoi Kunizuka, mi favorita de la vida <3.

(Mejor OST)

¿La vieron, qué les pareció?

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